La promesa de una pasarela en el ingreso a Sierras no apaga los incendios

Concesionarios privados prometen un puente peatonal, pero los pastizales secos al costado de la Ruta 226 como cada año, siguen siendo un riesgo latente.

El ingreso a Sierra de los Padres, a la altura del km 16,55 de Ruta Nacional 226, cambiará su fisonomía: en el plan de la nueva concesión de la ruta aparece la construcción de una pasarela peatonal, con veredas protegidas y atadas a una estructura cerrada que tendrá al menos 5,20 metros de altura para permitir el paso de camiones. 

La obra fue presentada como clave para conectar de forma segura al barrio El Coyunco, ya que en los últimos años se detectó un fuerte aumento del tránsito en ese acceso. 

La licitación de la ruta prevé, además del puente peatonal, una serie de “obras de puesta en valor”: bacheo, señalización, arreglo de banquinas, iluminación, corte de maleza, entre otras. 

Esto también traerá aparejado un aumento considerable en el peaje del Dorado, que pasará de $1500.- a $4000.- según lo estipulado, para el recupero de la inversión.

Pero el problema en realidad, no es el valor del peaje, sino otro que viene de hace tiempo: la falta de mantenimiento evidente en la ruta —banquinas sin mantenimiento, pastos y maleza que invaden las veredas y banquinas— ya generó múltiples incendios e incidentes.

Los incendios son cada vez más frecuentes en esta zona.

Un ejemplo fue un incendio en 2022, a la altura del km 29, donde se vieron afectadas unas 5 hectáreas y trabajaron bomberos para controlarlo. 

¿Qué pasa cada fin de año con los pastos?

Justamente esos pastizales secos —altos, descuidados, muchas veces de más de un metro— representan un doble riesgo:

Incendios: con un desmalezado irregular, una chispa —ya sea de un cigarrillo, un vehículo, una fogata— puede generar un fuego que se propaga rápidamente. Esa vulnerabilidad ya se ha visto con fuegos que arrasaron hectáreas junto a la ruta. 

Accidentes y baja visibilidad: cuando los pastos tapan banquinas o señalización, resultan peligrosos para autos, motos y para quienes intentan cruzar caminando. Una pasarela ayudaría, pero no alcanza para el problema general de mantenimiento. 

¿Por qué no alcanza con la pasarela sola?

La pasarela —si se realiza— será importante para quien camina hacia El Coyunco. Pero la ruta 226 necesita medidas integrales. Si no se mejora el mantenimiento general (banquinas, corte de pastos, señalización visible, limpieza, iluminación), los riesgos de incendios forestales, atropellos, accidentes de tránsito y siniestros continuarán.

La nueva concesión promete cambios; pero hoy, el abandono es tan evidente que ya produjo tragedias (vuelcos, incendios, cortes de tránsito) y expone a vecinos y automovilistas. 

Toda obra de prevención de accidentes siempre es bienvenida. Pero hay que empezar reclamando lo básico… que corten el pasto

La pasarela proyectada para Sierra de los Padres podría mejorar el acceso peatonal, pero no soluciona el problema estructural: una ruta con mantenimiento deficiente, banquinas abandonadas y pastos secos al costado. 

Mientras tanto, cada fin de año esos pastizales representan un riesgo concreto de incendios y accidentes. Solo con un plan serio, sostenido y urgente se podrá evitar que la bienvenida a Sierra de los Padres siga siendo un peligro.



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