Son tres nombres que estamos habituados a nombrar casi todos los días. Esta es la historia de tres familias que dejaron su huella en esta región de sierras y canteras.
En el sudeste de la provincia de Buenos Aires, los nombres de Los Ortiz, Batán y El Coyunco no solo señalan lugares en el mapa, sino que cuentan historias curiosas.

¿Por qué se llama «Camino de los Ortiz»?
La Casa de los Ortiz, también conocida como «Los Ortices», fue un establecimiento rural fundado en la zona de Batán, en la provincia de Buenos Aires, en la década de 1840. Su origen está vinculado a los hermanos Antonio, Inocencio y Javier Ortiz, quienes, tras servir bajo el mando del general Juan Lavalle, se establecieron en la región a instancias de José Gregorio Lezama, un influyente terrateniente local.
La Casa de los Ortiz funcionaba como una estancia o potrero, es decir, una propiedad destinada al pastoreo y la cría de ganado.

Según relatos históricos, tras su instalación inicial, la Casa de los Ortiz sufrió un devastador incendio que destruyó las construcciones levantadas. Este siniestro obligó a los hermanos Ortiz a regresar a Buenos Aires. Sin embargo, en 1848, Lezama los convenció de regresar y reconstruir el establecimiento, lo que resultó en la creación de un importante centro de reunión en la región.
El nombre «Los Ortices» proviene de la denominación de la Casa de los Ortiz, que a su vez hace referencia al apellido de los fundadores. Con el tiempo, este nombre se consolidó en la toponimia local, dando origen al actual paraje conocido como «Los Ortiz» en Batán.

¿Quiénes eran los Batán?
Ya a principios del siglo XX, en 1901, la familia Batán inauguró un almacén de ramos generales denominado «Nuevo Rumbo», atendido por sus hijos Maximiliano y Domingo. Este establecimiento, conocido como «el boliche de los Batán», se convirtió en un punto de encuentro social y comercial para los habitantes de la zona.
El almacén de Batán no solo proporcionaba productos como alimentos, herramientas y textiles, sino que también desempeñaba un papel social fundamental. Se convirtió en un lugar de encuentro para los vecinos, donde se compartían noticias, se discutían asuntos comunitarios y se fortalecían los lazos sociales.

Además, el establecimiento facilitaba el acceso a bienes que de otro modo habrían sido difíciles de conseguir en una zona rural aislada. Alrededor del almacén, comenzaron a establecerse otros negocios y servicios que respondían a las necesidades de la población creciente. La construcción de viviendas, escuelas y otras infraestructuras transformó gradualmente a Batán en una comunidad más organizada y estructurada.
Este proceso de urbanización culminó en 1996, cuando Batán fue declarada ciudad por la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, reconociendo su crecimiento y consolidación como centro urbano.
¿Qué era «El Coyunco»?
El Paraje El Coyunco, ubicado en la entrada a Sierra de los Padres, tiene una historia vinculada a la producción de ladrillos y productos hortícolas. Antiguamente se lo mencionaba como “Parada Sullivan” antes de adoptar su nombre actual.
Según el relato de vecinos, en la zona se instaló a principios de la década del 50′ un almacén propiedad de Abel López, quien habría estada prestando el servicio militar en el Sur del país, y conocía una estancia que llevaba ese nombre (“Coyunco”) en aquella región. Decidió usar ese nombre para su comercio local.

Otras fuentes mencionan que el nombre «Coyunco» se habría originado del mapudungun, lengua de los pueblos originarios mapuches, significando algo así como “arroyo caudaloso o muy arenoso”.
Los parajes Los Ortiz, El Coyunco y Batán comparten una historia de esfuerzo, trabajo y transformación. Desde las estancias rurales hasta los centros urbanos, estos lugares han sido testigos de procesos de colonización, desarrollo económico y reunión social que han marcado la identidad de la región.
Por Mariano Mónaco







