Con anécdotas, humor y una memoria prodigiosa, el histórico locutor repasa sus comienzos, la magia de la radio en vivo y su paso por Mar del Plata.
Julio Lagos es una de esas voces que marcaron nuestras generaciones. Locutor, cronista, conductor y apasionado por la comunicación, su trayectoria atraviesa décadas de cambios tecnológicos, culturales y sociales.

En esta entrevista, Lagos abre el recuerdo para revivir la época dorada de la radio, desde los radioteatros hasta el streaming, con anécdotas entrañables de su paso por Mar del Plata, su formación en el ISER y aquellas historias que lo formaron como profesional y como oyente.
Con qué programas de radio te entretenías de joven?
En casa teníamos la posibilidad de contar con una radio en la cocina, y otra en el comedor. No existía la televisión aún. La radio la manejaban los adultos, los chicos no podíamos elegir. En aquel entonces por la mañana había programas de las colectividades, las más importantes eran la italiana y la española, eran programas musicales tradicionales. Eso lo escuchábamos en la radio de la cocina. Ya al mediodía cuando llegaba mi papá se encendía la radio del comedor. Eran radios a baquelita. Así pude disfrutar de muchos programas, radioteatros, era la época de las orquestas en vivo, de programas que me encantaban como Tarzán que era auspiciado por una chocolatada, que cautivaba a todos los chicos de aquel entonces. Más llegada la tarde, en otras emisoras se emitían los Perez García, y el afamado Glostora Tango Club. Y los fines de semana, lo musical y el deporte era de lo más variado, Fioravanti en el relato… oh muchísima radio.
Sos de la época que el presentador o el locutor vestía de traje, sabés de dónde proviene esa costumbre?
Creo que es una cuestión de época. Si vos te fijás, a la cancha se iba de traje y sombrero. Pero en las radios la importancia radicaba en la música en vivo, artistas internacionales aparecían cada tarde, como orquestas y sinfónicas nacionales, había que estar presentable. Incluso he conocido casos en los que había que estar de Smoking, debido a la relevancia del artista que estuviera en el escenario. Mis compañeras vestían de largo, era una fiesta en vivo, para los afortunados que podíamos participar de ella.

Qué te dejó el Iser, y qué le dejaste vos al Iser? Dónde se cursaba en tu tiempo?
Bueno yo ya trabajaba en medios, eran otros tiempos y como dice el dicho «zapatero a su zapato» asi que entré en el Iser para formarme como locutor. La primera vez que hice el examen de ingreso, me bocharon, recién en el segundo intento pude lograr entrar. En mi época el Iser no contaba con un edificio propio aún. Se cursaba en el colegio Otto Krausse por la tarde, y luego Radio Nacional nos cedía un estudio para la práctica. Al Iser le debo mucho, he donado infinidad de libros, así como también aparatos que utilicé en distintas transmisiones.
Así como el disco de pasta mató al organillero, o la tele al radioteatro, el streaming vino para matar a la radio?
Creo que no porque son cosas totalmente distintas. Cuando empezamos con la primera transmisión por internet, como así también cuando pusimos por primera vez una camarita en un programa de radio en vivo, nos decían infinidad de cosas, que ibamos a desvirtuar el medio, en fin… La radio lleva años y si bien los cambios son fuertes, aún perdura, con cambios, pero perdura.
Hubieras sido corresponsal de guerra?
En su momento no. Estuve cercano a conflictos como el de Bolivia, el Che Guevara… estuvimos unos tres días en la zona, pero no nos enviaron los salvoconductos para poder participar de una manera más cercana al conflicto. Ahora si hoy me lo propusieran, quizá sí lo pensaría.
Para los que no lo vimos, explicanos qué es un Auricon
Auricon era una marca, luego aparecieron otros aparatos genéricos. En tiempos en donde no existían las cámaras, el Auricon era un instrumento que nos permitía grabar imagen y tomar sonido. El problema en los móviles radicaba en la luz, y en como alimentar esos aparatos. Hasta que apareció el Auricon portátil. Fue algo maravilloso que me acompañó en mis primeros años de cronista en el noticiero de canal 13.
De tus comienzos, tenés programas propios grabados?
Mirá, te explico, por cuestiones técnicas, y la falta de tecnología avanzada para la época, muchas veces las cintas se reutilizaban, se les grababa encima. Es por ello que no han quedado tantos registros de mis notas o mis primeros trabajos. Mucho se ha perdido en el camino.
Cómo ves a la radio en la actualidad?
Hoy para los medios lamentablemente todo es noticia, todo se editorializa. Hoy los medios son de grupos que además de radios tienen otros proyectos como productoras de eventos, diarios online, y lamentablemente también se ha perdido esa identidad. Fijate que uno ya no sabe donde funcionan esas radios físicamente, es una vorágine constante donde abundan las noticias, y hay poco espacio para el resto. Se está dejando eso de frenar un poco y acompañar al otro del otro lado. Como digo siempre, no existe en la vida mal mayor que la soledad, y para combatirla la radio es algo oportunamente necesario.
Y viviste o trabajaste en Mar del Plata? durante cuanto tiempo?
Uy si trabajé en Mardel, mucho por suerte! A finales de 1983, cuando Radio Rivadavia reabrió LU9 Radio Mar del Plata me instalé con toda la familia, anotamos a los chicos en el colegio… El slogan era «hay un nuevo latido en el aire». Empecé con «La Mañana de Julio Lagos» y durante dos años, fuimos líderes de audiencia. A finales de 1985, el director de aquella radio dispuso de mis servicios, y así fue como fuí a hablar con José Antonio Fernandez Quintela, que por aquel entonces era el director de LU6 y durante dos años más seguí en Atlántica. En total, durante cuatro años fuimos el programa más escuchado en Mar del Plata.
Igualmente, antes de vivir en la ciudad ya había trabajado mucho en la Feliz. Hice un programa que se llamó «Charlando las Noticias» cuando LU9 funcionaba en La Casa del Puente. Y en Atlántica, hice temporada varios veranos, junto a Sergio Velazco Ferrero, y también en radio Rivadavia, que tenía su estudio en la Rambla, junto a Rina Morán y Beba Vignola. Estuve en Canal 8, hacía unos micros con comentarios, grabé comerciales, y hasta un programa de verano al estilo de «Una Terraza al Mar». Trabajé mucho en Mar del Plata, y en una de esas, quien dice, vuelvo a trabajar en Mar del Plata (risas)..
Ping Pong con Julio Lagos
Qué música escuchás en tu tiempo libre? Todo el tiempo escucho música, música popular, también me gustan las zarzuelas, escucho música permanentemente.
Si Julio Lagos no hubiera sido locutor, hubiera sido: Seguramente hubiera sido dibujante, en realidad al principio pintaba más para dibujante de historietas.
Además de la radio y la tele, para que otra cosa te considerás bueno en el día a día? Para hacer las compras, que es lo que hago siempre.
FM, AM, o televisión? Bueno en ese orden, al revés o como venga (risas) soy un enamorado de mi trabajo.
Y si un nieto te sale locutor, aunque no sos de dar consejos, que le recomendarías? Y si un nieto me sale locutor? Le diría lo mismo que si me sale cura, médico, o jugador de fútbol: que sea un tipo decente.
Escuchá a Julio Lagos, todos los sábados de 17 a 22 por AM630 Radio Rivadavia.
Por Mariano Mónaco








