Vas a abrir un negocio? Tené en cuenta estos detalles

En General Pueyrredón no todo se puede vender en cualquier cuadra. La gran diferencia entre emprendedores y avivados.

Al momento de abrir un negocio en el Partido de General Pueyrredón, uno de los pasos más importantes (y que muchos emprendedores desconocen) es verificar el uso del suelo antes de habilitar un local comercial.

El uso del suelo determina qué actividades pueden realizarse en cada zona del partido según el Código de Ordenamiento Territorial (COT) y ordenanzas vigentes, para ordenar la ciudad, evitar conflictos entre actividades incompatibles y mantener el perfil de cada barrio.

El Partido está dividido en zonas residenciales, comerciales, industriales, turísticas y rurales, cada una con restricciones y permisos específicos:

– las zonas centrales (Microcentro, macrocentro, avenidas como Juan B. Justo o Constitución) permiten gran variedad de comercios y servicios;

-zonas residenciales puras (partes de Los Troncos, Constitución, barrios cerrados y zonas internas de Sierra de los Padres) no permiten actividades comerciales que alteren el uso de vivienda;

-zonas rurales (Batán, Laguna de los Padres) tienen restricciones específicas y admiten actividades agropecuarias pero no todos los comercios minoristas;

-en Sierra de los Padres, por ejemplo, sólo se permite actividad comercial en sectores designados como centro comercial o sobre calles específicas;

-en barrios como Alfar, Faro Norte o San Jacinto, muchos lotes en calles internas están destinados exclusivamente a viviendas aunque en avenidas puedan habilitarse comercios de cercanía.

Si la zonificación indica que la zona es residencial pura no se podrán habilitar bares, cervecerías, salones de eventos, talleres mecánicos o de chapa y pintura, supermercados grandes, boliches o depósitos con carga y descarga frecuente, mientras que en algunas zonas residenciales con restricciones parciales se permiten despensas de barrio o servicios de baja afluencia según superficie y condiciones.

Habilitar un local en General Pueyrredón no es nada fácil. Lo más importante es informarte y actuar de buena fé.

Para iniciar cualquier habilitación comercial en General Pueyrredón es imprescindible presentar una consulta de factibilidad de uso del suelo en el Departamento de Habilitaciones Comerciales de la Municipalidad, indicando dirección exacta del local y la actividad proyectada, para obtener respuesta de “Apto”, “Apto con restricciones” o “No Apto”.

Si no es apto, será necesario buscar otro local en zona habilitada o evaluar rezonificación, un trámite mucho más largo.

Abrir un comercio sin el uso del suelo habilitado implica riesgo de clausura inmediata, multas, pérdida de inversiones y problemas con proveedores y AFIP, por lo que es clave asesorarse antes de alquilar o comprar, verificando el COT vigente y confirmando que el local tenga planos aprobados y conexiones legales.

El uso del suelo no es un trámite menor: es el punto de partida de cualquier habilitación comercial en General Pueyrredón y respetarlo evita problemas, protege inversiones y permite una convivencia ordenada entre la actividad comercial y la vida barrial.

Como vecino, si conocés este tipo de usos indebidos, tenés derecho a denunciarlo. Las autoridades deben tomar nota en este asunto.

Luego podemos pasar a discutir cuanto más o menos turístico somos, si en invierno hay algo abierto para que los turistas tomen un café, o si todos tenemos un negocio de un mismo rubro. Para definir la identidad turística, primero debemos tener en cuenta todos estos temas. No sirve de nada vender «Mar del Plata» en medios importantes, si no se cuentan con prestadores adecuados a la normativa.

Los «vivos» de siempre

Además de los requisitos urbanísticos, es importante recordar que la Municipalidad y los organismos de control pueden requerir el análisis del origen de los fondos para inversiones, reformas y apertura de comercios, en cumplimiento de las normativas de prevención de lavado de activos y financiación del terrorismo.

Esto implica que, en casos de montos elevados o giros comerciales que superen ciertos umbrales, se puede solicitar documentación que acredite el origen lícito del dinero invertido, movimientos bancarios y declaraciones juradas, a fin de evitar que el circuito comercial sea utilizado para blanquear fondos ilícitos.

Para los emprendedores, esto significa mantener ordenada la documentación de ingresos, contar con asesoramiento contable y realizar transferencias bancarias en lugar de operaciones en efectivo, reduciendo riesgos legales y fiscales, y contribuyendo a un comercio formal y transparente.

Es un secreto a voces que Sierra de los Padres suele ser un lugar elegido por quienes intentan «blanquear» dinero de origen ilícito. No es culpa de la sierra, que se habiliten negocios que luego se esfuman a los pocos meses, cafeterías que no cuenten con baños habilitados, construcciones monstruosas que nunca se terminan, cabañas que se utilizan como albergues para actividades non-sanctas. Ya no nos asombramos por la aparición de casas de familias narco.

No todo negocio que abre está limpio. El lavado de activos puede esconderse detrás de un local común. La transparencia también se habilita.

Finalmente, otro aspecto a tener en cuenta es la relación con las sociedades de fomento y asociaciones de vecinos, que suelen estar atentas a los usos de suelo en cada barrio.

Estas entidades si lo desean, pueden elevar reclamos a la Municipalidad si consideran que un comercio habilitado altera la tranquilidad o el perfil residencial de la zona, o si se instala una actividad no permitida, provocando inspecciones y posibles clausuras. Fijando su postura, pueden evitar ser cómplices de un run-run que solo afecta la credibilidad de una sociedad pura como la serrana. Después si quieren nos sentamos a hablar de turismo, pero del sustentable.

Por Mariano Mónaco



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