Simulacro Secreto: El día que Buenos Aires se preparó para la guerra

Una noche sin luna, órdenes estrictas y una ciudad a oscuras. En plena Segunda Guerra, Buenos Aires vivió una escena insólita que muy pocos recuerdan.

En plena Segunda Guerra Mundial, aunque Argentina se mantenía oficialmente neutral, el conflicto global no dejaba de generar tensiones y preparativos militares.

El 20 de junio de 1942, la ciudad de Buenos Aires fue escenario de un inédito ejercicio de defensa antiaérea nocturna, que combinó logística militar, participación civil y hasta simulacros de bombardeo… con bolsas de harina.

Los diarios y radios porteños instruyeron con precisión a la población sobre cómo actuar.

Todo debía permanecer a oscuras: se debían cubrir las lámparas de los hogares, y si era imprescindible usar luz, debía ser roja. Se prohibió fumar en la vía pública para evitar el uso de fósforos o encendedores. Los faros de los autos fueron pintados parcialmente de negro y sus paragolpes de blanco para evitar choques. En edificios públicos, las escaleras se marcaron con pintura blanca para guiar a las personas en la penumbra.

Los medios de la época dieron instrucciones precisas a la población de como actuar frente al simulacro

La elección de la fecha no fue casual: era una noche sin luna, ideal para probar los reflectores antiaéreos buscando aviones “enemigos”. Desde la base aérea de Punta Indio, despegaron aeronaves de la aviación naval argentina que sobrevolaron la ciudad y el puerto, arrojando sobre casillas de madera construidas especialmente para simular blancos.

En otras zonas estratégicas de la ciudad, se utilizaron pequeñas bolsas con harina para simular ataques más localizados. Aquella insólita lluvia blanca sorprendió a muchos desprevenidos, aunque se trató de un operativo coordinado con todos los cuerpos de seguridad, sanitarios y de auxilio.

Este ensayo fue parte de una serie de medidas impulsadas por el gobierno militar de entonces, que buscaba demostrar una capacidad defensiva en caso de ataque, en un contexto regional cargado de incertidumbre.

Aunque nunca se produjo un ataque real al país, la experiencia quedó grabada en la memoria de muchos testigos de esa «noche de guerra» en pleno corazón de Buenos Aires.



Comments (

0

)