Una cobertura cada vez más popular, pero que no siempre tiene sentido. Aquí te explicamos el porqué.
En el mundo de los seguros automotores, la cobertura contra granizo se ha vuelto casi obligatoria, especialmente en regiones como la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, donde las tormentas se han vuelto más frecuentes e intensas.

Sin embargo, al analizar en detalle los datos reales y las condiciones particulares de cada conductor, aparece una pregunta legítima: ¿tiene sentido pagar una prima extra por granizo si el auto duerme bajo techo y el conductor tiene hábitos de prevención?
Para empezar, la mayoría de los daños provocados por granizo ocurren en autos que están estacionados en la vía pública.

Según informes del mercado asegurador argentino, más del 80% de los vehículos dañados por granizo estaban expuestos en la calle en el momento de la tormenta, mientras que solo un pequeño porcentaje estaba en movimiento o bajo techo parcial. Esto quiere decir que si el vehículo permanece resguardado en cochera, el riesgo real de siniestro es mínimo o nulo.
Por otro lado, el tiempo que una persona promedio tarda en guardar un auto cuando el granizo ya comenzó es de entre 1 y 3 minutos, dependiendo de la situación. Si el portón está cerrado, si hay que correr otro vehículo o si hay obstáculos en el ingreso, esos minutos pueden marcar la diferencia.
Pero si el conductor se encuentra en la puerta de su casa con el vehículo encendido y el acceso libre, el tiempo estimado para protegerlo ronda los 30 a 60 segundos. Esto significa que quien está atento a las alertas y tiene un entorno preparado puede evitar el daño sin necesidad de cobertura. Lo que sí es cierto es que los daños por granizo pueden ser muy costosos para aquel auto que duerme en la calle.

Si el usuario vive en una casa con cochera cerrada, no deja el auto en la calle, responde rápidamente a las alertas del Servicio Meteorológico Nacional y no suele exponerse a viajes prolongados sin resguardo, puede prescindir de esta cobertura y destinar esa diferencia mensual a un fondo personal.
Entre 2000 y 2025, se registraron al menos 5 episodios destacados, es decir, un granizo serio notable cada 4–5 años. En el caso de Mar del Plata presenta históricamente menos eventos de granizo, por la influencia marina y características térmicas costeras.
En este tipo de decisiones, el seguro no es solo una cuestión de probabilidad, sino también de tranquilidad. Para quienes tienen control del entorno, hábitos de prevención y asumen un riesgo calculado, no siempre pagar por cobertura contra granizo es una decisión inteligente.
A veces, más vale conocer bien el propio escenario que dejarse llevar por el miedo o el marketing.






