Desde las más suaves hasta las más intensas, cada variedad tiene su propia personalidad, y conocerlas puede cambiar tu forma de tomar mate para siempre.
El mate es más que una infusión: es un ritual diario, una excusa para compartir, una pausa en la rutina. Pero aunque todos creemos conocer la yerba, la verdad es que no todas son iguales. Hay diferencias notables que influyen en el sabor, el aroma, el efecto en el cuerpo e incluso en cómo se “lava” la cebada.

La yerba con palo es la más consumida en Argentina. Tiene un equilibrio entre hojas y palos (hasta un 30% de estos últimos), lo que le da un sabor más suave y prolonga la duración del mate. Ideal para quienes buscan una experiencia tradicional y sostenida.
La yerba sin palo está compuesta casi en su totalidad por hojas, tiene un sabor más intenso y un poder de cebado más corto. Muy elegida por quienes prefieren un mate fuerte y rendidor en pocas cebadas.

La yerba compuesta se mezcla con hierbas como menta, boldo, cedrón o manzanilla. Está pensada no solo para el sabor sino también para beneficios digestivos o relajantes. Es una buena opción para quienes buscan variedad o propiedades medicinales naturales.
La yerba orgánica está cultivada sin pesticidas ni agroquímicos, y muchas veces con procesos de secado más cuidados. Tiene un sabor más puro y natural, y es elegida por quienes priorizan el consumo saludable y sustentable.
La yerba saborizada puede venir con esencias de naranja, limón, frutos rojos, jengibre o canela, entre otros. Aporta un toque moderno al mate, aunque no siempre agrada a los más conservadores.
La yerba barbacuá está secada con un método ancestral a fuego lento, como se hacía originalmente. Esto le otorga un sabor ahumado, robusto y muy particular. Es menos común, pero gana cada vez más adeptos entre los más “gourmet” del mate.

La yerba para tereré es más gruesa y generalmente con agregado de hierbas refrescantes. Está pensada para consumirse en frío, muy popular en el norte argentino y Paraguay.
Cada tipo de yerba tiene su historia, su perfil y su público. La elección no es casual: refleja gustos, costumbres, y hasta momentos del día. ¿Cuál es tu yerba favorita y por qué la elegís?







